Coches a Gas: ¿Qué Son?, ¿Cómo Funcionan? y más

Hoy en día se pueden observar alternativas interesantes para suplantar al combustible tradicional. En el presente artículo, te mostramos todo lo que debes saber sobre los coches a gas, qué son, cómo funcionan, su rentabilidad y mucho más. ¡No te lo pierdas!

Coches a gas

¿Qué es un coche a gas?

Estos coches son una muy interesante alternativa en relación a los vehículos de combustión alterna. Este innovador artefacto funciona con factores que se traducen en un ahorro considerable en cuanto al gasto monetario en combustible y colaboración al medio ambiente. Lo primero se debe a que el precio de este producto químico (GLP Y GNC) es inferior al de la gasolina o diésel.

Ventajas

Este es sin dudas un Impacto ambiental de la tecnología. Sus principales ventajas hacen referencia al aumento en la autonomía del vehículo, así mismo, también ayuda a disminuir la contaminación ambiental. También se puede destacar que es mucho más económico que la gasolina y el diésel. Las personas que disponen de este transporte, pueden gozar de un rendimiento óptimo en el mismo.

Hay que tener en cuenta que los coches a gas natural también son compatibles con la gasolina, sin embargo no se puede utilizar diésel en ellos. A pesar de la diferencia que hay entre los dos tipos antes mencionados, esos factores no afectan la compatibilidad en el vehículo, ya que el combustible antes mencionado se puede usar tanto en GNC como en GLP.

¿Cuáles son las diferencias entre GNC y GLP en los coches a gas?

Estos coches que funcionan con gas y otros componentes, son el resultado de un Proceso tecnológico innovador, sin embargo, no son iguales en cuanto a GNC Y GLP, ambos tipos son muy diferentes ya que tienen factores que no son relevantes entre ambas.

Las mismas hacen referencia principalmente a la configuración en el sistema de propulsión en el vehículo o en el compuesto del carburante. Por estos motivos, los modelos antes mencionados crean versiones que deben ser adaptadas a las diversas necesidades, no obstante, las mismas parten del motor que funciona con gasolina.

Muchas personas en el mundo no tienen conocimiento al respecto, por tal motivo, cuando adquieren alguna de las versiones que presentan los dos modelos, no tienen noción de si el mismo, se adapta de forma adecuada a las necesidades y condiciones de las cuales dispone el usuario o el posible cliente. A continuación, te enseñaremos las principales diferencias y funciones:

Composición

A pesar de que los componentes que necesita el coche parte del gas natural, el mismo se debe combinar con diversos complementos y elementos, los mismos, son los que diferencian a estos dos en primera instancia.

  • GNC: El compuesto de este tipo está casi en su totalidad compuesto de metano, el mismo, se introduce en el mercado de forma comprimida para que pueda ser utilizado en los coches.
  • GLP: Este se debe mezclar con butano y propano. Hay que destacar que también se le conoce como Autogas.

Potencia

Ya que tiene como base principal el motor a gasolina, un automóvil tipo GLP no requiere de grandes modificaciones que afecten su potencia, No obstante, Las unidades de GNC pueden ser utilizados tanto con gas como con gasolina, esto le otorga una cierta ventaja en el mercado. Sin embargo, la consecuencia de ello es la pérdida de más del 15% de su potencia y rendimiento.

Esto se puede observar en muchos motores de los modelos conocidos, esto se debe a que los motores a gasolina cuando sufren la conversión o modificación para que funcionen con gas, sufren de una pérdida considerable en la potencia, la misma podría ser incluso de una quinta parte de su total. Por lo que el cliente debe tomar en cuenta si se adapta a sus necesidades.

Consumo

Este factor también presenta una gran diferencia entre ambos. Esto se debe a que el GLP suele registrar un consumo aproximado de 20%, esto quiere decir que es mayor al que se presenta en los coches a gasolina. El GNC es capaz de disminuir el consumo (en comparación) del auto, ya que se estima es del 10%. Hay que tener en cuenta que a pesar de que pueden funcionar de forma óptima con gasolina y gas, no combinan en ningún momento ambos elementos en la cámara de combustión.

Coches a gas y su consumo

Almacenamiento

Este factor es una de las diferencias que pueden alterar la decisión de la persona al momento de adquirir uno o más coches a gas. Esto es gracias a que el GLP se trata de un tipo de gas modificado o “licuado”, lo que se refiere a que ahora se presenta en estado líquido. De esta forma presenta un poder calorífico mayor, además puede ser almacenado en niveles de presión bajos (de 95 psi a 110).

Por otra parte, el GNC se presenta de forma gaseosa, se almacena a través del gas natural comprimido en depósitos ya determinados, en presiones elevadas las cuales alcanzan unos aproximados 2950 psi. Hay que considerar que al generarse o presentarse una fuga, el primero caerá al suelo por estar en su forma líquida, mientras que el último se dispersará con dirección a la atmósfera.

Precio

Este factor también puede influir en la decisión, sin embargo, no presentan mucha diferencia entre ambos. Esto se debe a que en Europa el GNC es un poco más caro, ya que presenta un precio de un euro, mientras que el GLP es un 0,30 euros más económico. Cabe destacar que este combustible no se comercializa por litros, sino por Kg. Sin embargo, se puede llevar a litros, ya que el mismo se refleja en el consumo.

Los precios y consumo de los modelos de coches a gas natural

Debido que este sistema de combustión alterna se emplea principalmente en Europa, tomaremos la moneda y estatus de dicho continente para realizar un recorrido por diversos automóviles, sus marcas y su precio. De esta forma el cliente puede tener una idea de cuánto puede costar un coche a gas:

Coches GNC

  • Audi A3 Sportback g-tron: Su precio es de unos 30 mil euros y consume unos 4kg por cada 100 km, esto equivale a unos 280 litros de combustible.
  • Audi A4 Avant g-tron: 42 mil euros y consume 415 litros.
  • Audi A5 Sportback g-tron: 46 mil euros y consume 390 litros.
  • Seat Mii EcoFuel: 10 mil euros y consume 215 litros.
  • Seat León TGI: 18 mil euros aproximadamente y es capaz de consumir hasta 275 litros de GNC.

  • Seat León ST TGI: Tiene un precio de caso 20 mil euros y consume unos 475 litros.
  • Seat Arona TGI : Poco más de 15 mil euros y consume 280 litros.
  • Seat Ibiza TGI: 12.400 euros 90 CV 3,3 kg/100 km (NEDC) 262 litros
  • Skoda Octavia Combi G-Tec: 19.150 euros 130 CV 4,2 kg/100 km 480 litros.
  • Volkswagen Golf TGI: 26.160 euros 110 CV 3,6 kg/100 km (NEDC) 291 litros.
  • Volkswagen Golf Variant TGI: 30 mil euros y 424 litros en su consumo.
  • Volkswagen Polo TGI: 19 mil euros y 250 litros de consumo.

Coches a gas GLP

  • Dacia Sandero GLP: 10 mil euros y 320 litros de consumo.
  • Dacia Sandero Stepway GLP: 11 mil euros y consume unos 320 litros.
  • Dacia Duster GLP: 13 mil euros y consume unos 445 litros.
  • Fiat 500 BiFuel GLP: 15 mil euros y llega a consumir 165 litros.
  • Ford Fiesta GLP: 18 mil euros y consume 292 litros.
  • Subaru Impreza GLP: 22 mil euros y consume 240 litros.
  • Subaru XV GLP: 23 mil euros.
  • Subaru Levorg GLP: 27 mil euros.
  • Subaru Outback GLP: 31 mil euros.

Hay que tener en cuenta que los valores expuestos en cuanto a consumo, se llevan a cabo teniendo como base los kg que se utilizan cada 100 km. De esta forma podemos observar el rendimiento de cada uno de los coches a gas por separado, observando sus niveles de consumo en desplazamiento.

¿Cuáles son las desventajas de los coches a gas?

Se podría decir que su principal desventaja o aspecto negativo se presenta en el repostaje o la reposición del combustible. Esto se debe a que no es una tecnología que se encuentre totalmente desarrollada e implementada en la sociedad mundial, por esta razón, no se dispone de muchos surtidores en el planeta, hecho que se traduce en un verdadero inconveniente al momento de llenar el tanque del automóvil.

Sin embargo, entre estas alternativas, el que cuenta con una mayor cantidad de surtidores, es el GPL. En teoría, se puede decir que en comparación, este supera al GNC en un considerable número de 10 a 1 en cuanto a estaciones de servicio. Esto es gracias a que la compañía denominada Repsol, realiza todas sus apuestas en el mercado por el primer tipo de combustible alternativo.

No obstante, se ha planteado que el GNC va a disponer de una cantidad que duplica las estaciones que ya tiene disponibles, pero no es suficiente para hacerle frente a la ventaja que ya tiene su competidor.

¿Cómo llenar el tanque de combustible en los coches a gas?

A pesar de que ninguno presenta mayores inconvenientes para el usuario, se debe destacar que el GNC tiene una pequeña ventaja en este sentido, ya que su forma de repostaje es mucho más básica y sencilla. A continuación podemos observar el procedimiento: Ingresar a la estación, estacionar en el surtidor, determinar la cantidad de combustible, conectar la manguera a la entrada del tanque y luego se llenará de forma directa y automática.

En el caso del GLP es un poco más complejo, hay que disponer de una tapa, la cual se debe enroscar en un lugar específico del depósito de combustible, una vez finalizado esto, se debe presionar un botón verde para comenzar la recarga. Hay que tener en cuenta que dicho botón no se debe soltar hasta que finalice llenado.

Transformación 

A pesar de que en cierto modo el GPL cuenta con más apoyo por parte de las industrias reconocidas, el GNC también está cobrando terreno en el mercado. El grupo FIAT lidera la contribución y el apoyo desde hace algunos años, sin embargo, se le han unido varias marcas como las siguientes: Opel, Ford, Dacia, Subaru, Renault, Citroën entre otras.

No obstante, ambas alternativas presentan la capacidad de ser modificados y transformados, de manera que puedan funcionar con gasolina y gas. Muchos de los vehículos en Europa (principalmente los taxis) presentan este sistema, eso se debe a que se ahorra combustible de forma considerable de este modo, además, también es mucho más económico y no necesariamente solo dependerá de una estación en particular.

¿Vale la pena adquirir coches a gas?

La respuesta a esta pregunta es un rotundo sí. A pesar de su punto de vista negativo, cuenta con ventajas que son mucho más relevantes y que irán mejorando en el futuro, presenta una mejoría en el rendimiento, consumo, ahorro, entre otros. Además también puede cumplir con sus labores de forma normal al igual que un vehículo de gasolina.

Cabe destacar que el tema de los surtidores se ha mejorado notablemente en los últimos años. Si se siguen abriendo nuevas estaciones, quizá esta alternativa pueda obtener mucho más protagonismo en el mercado.

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